lunes, 30 de diciembre de 2013

Siempre de Vuelta

 Será que en el fondo tienes razón, por mucho que quiera no puedo cumplir promesas de quedarme si no eres tu la que se queda a mi lado. Tampoco puedo cumplir promesas sobre despedidas porque nunca me quiero ir de tu vida. Así soy yo, mantengo firmes convicciones hasta que llega el momento de tomar decisiones. Y es que realmente eres el mejor kaos que tengo en mi puta cabeza, y en este jodido corazón, y si tengo que decirte algo que sea cualquier cosa menos adiós

Te necesito en mi vida tanto que no tengo comparaciones, porque eres mejor que todos mis vizios y pasiones. Me volverás loca, seguramente, pero es que yo estoy deseando perder la cabeza por tus huesos. Y el culo,,, por tus besos. Todo es siempre demasiado complicado si se trata de nosotras, pero tampoco sería lo mismo si fuera fácil. 

Por mi parte dejo el sentimiento de culpa en algún sitio en el cual ya no me pertenezca, estamos en paces. Aunque se que soy yo quien empezó esta guerra, por mi parte entierro el hacha, y que sea lo que dios quiera. Me siento contrariada porque siempre que quiero tu no quieres, así que ahora ya no espero nada, y a ver que viene. Lo malo de eso, es que requiere paciencia, y si tengo que sumar otro defecto a mi interminable lista súmale que soy impaciente y posesiva. A parte de lo de contradictoria y bipolar. 

Al final siempre soy lo que tu quieras, soy los ojos con los que me miras, y las ganas con las que me esperas.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Despedida Definitiva

Siempre te escribía los lunes porque así conseguía que el peor día de la semana se convirtiera en una ilusión. Conseguía encontrar algo bueno dentro de lo malo. Aunque te confieso que ya no quiero escribirte más, y no es por esas decisiones unilaterales que siempre dices que tomo, es por esos actos y esas maneras de comportarte que tienes, es porque me dueles, es porque me hace daño, es porque no quiero tener siempre en mi cabeza TU incertidumbre. Aunque al fin y al cabo, siempre serás eso, ese ovillo de lana que nunca conseguí deshacer, mi laberinto sin salida aparente y la mujer que viene y me vuelve loca de repente. Pero, sinceramente, creo que ya hemos tenido suficiente.

Te pido perdón porque he hecho cosas mal, para no variar. Siento haberte mentido, pero a veces uno miente por cobarde, y otras por hacer cualquier cosa para no perderte. Lo hubiera dejado todo por ti una y cien veces, pero cuando yo quiero, tu no quieres. Y no me importa ser valiente, lo que me jode es serlo si así te pierdo.

Puede que yo haya acabado dejando pasar casi tantas cosas como tu, he intentado justificarte con argumentos que ni siquiera a mi me parecían coherentes, he intentando entenderte, he intentado quererte. Pero siempre has sido hermética y esquiva si hablamos de nosotras, he pasado tiempo sintiéndome culpable, intentando enmendar mis errores del pasado, pero no puedo, ni quiero sentirme así, ni retroalimentarme de este dolor, porque esto empieza a convertirse en algo dañino para mi integridad emocional. Así que espero que entiendas que esta vez me voy, y me voy de verdad.

No es una llamada de atención, ni la última carta que tengo en la manga, ni nada parecido, es mi despedida, en donde me despido,,, de ti. De la idea de nosotras, quiero que seas feliz aunque sea con otra. Yo ya no tengo lo que quieres, ni lo que necesitas. Y es que "Mis palabras no valen nada y mis actos demuestran que no soy leal" y con esas palabras me quedo,,, tatuadas a fuego en lo más dentro del pecho.

Una vez me preguntaron:
"-¿Que necesitas para olvidarla?"
 -Que se enamore de otra mujer.

Y espero que eso ya haya pasado, y que te borre ella las huellas (mi eufemismo de cicatrices) que yo te he dejado.Yo por mi parte me arranco las costras como si así tus heridas dolieran menos. Lo de desangrarme lentamente ya no es una opción que este en mi repertorio de torturas amorosas. No me queda más sangre en el cuerpo para que me siga latiendo el corazón. 

Ya no diré "Te voy a olvidar" o "Ya no me importas" porque me prometí no mentir más con esas cosas, mantengo la firme convicción de que es imposible olvidarte, y aunque me duela, me alegro. Siempre serás especial y no tengo motivos férreos para quererte olvidar, pero es cierto que necesito centrarme y alejarme de este torbellino kaotico que va arrasando con todo lo que tengo, con todo lo que soy. Me tira demasiado el pecho para hacer cosas que mi cabeza no le deja, de ahí mis contradicciones. Y seguramente acabe dando coletazos y coces, y tropiece una y cien veces, no solo no aprendo de mis errores, si no que soy reincidente. Y puede que acabe escribiéndote, pero es mi manera de no olvidarte. O puede que no te escriba porque me pese más la nostalgia que las ganas. Quien sabe, si no lo se ni yo.   

Y me encantaría que supieras cuanto te quiero, cuanto te he querido, de que manera me he dejado el corazón por tu culo. Que seguro que te he querido mucho más de lo que puedas llegar a imaginar. Me hubiera gustado que pudieras ver y saber muchas cosas. Pero a veces, uno también se calla por cobarde. Supongo que ahora que es sin pretensiones, te puedo decir que he pensado en ti cada día desde que te conocí, y como si una broma del destino fuera, siempre algo me recordaba a ti. Sevilla, la ciudad que me robo algo que era mío. Y no hablo de ti, porque tu nunca fuiste mía, hablo de mi corazón. Te lo llevaste en ese tren y nunca más volvió. 

Intentaré dejar de hacerte daño, y parece que te hago más daño cuando estoy que cuando me voy. Todo en mi cabeza siempre son conjeturas sobre ti, nunca se lo que piensas, ni lo que quieres decir, tus actos son interrogantes de tamaño gigante. Por mi parte, te pido por favor que dejes de hacerme daño tu. Te he llorado demasiadas veces, he ido a entierros sentimentales que llevaban tu nombre escrito, he hecho duelo por tu ausencia como si tu fantasma fuera capaz de perseguirme hasta el infierno. Pero ya no puedo más, tengo un limite y no puedo aguantar más, si todo era una prueba enhorabuena, no la he pasado porque no soy tan fuerte como parece. Yo también necesito cosas aunque nunca las pida. También rehusó de otras porque me rompen el alma poco a poco. Como esto. 

Se me da fatal escribir cartas de despedida, porque nunca les quiero pones un final. Escribiría cualquier cosa con tal de no acabar. Me cuesta demasiado, porque no escribo por orgullo o rabia, te escribo porque estoy triste y cansada. Aunque siempre algo dentro de mi dice "Aguanta un poco más, que todo cambiará", pero todo sigue siempre igual. 

Esta es mi despedida, y espero que nuestro final.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Las Respuestas Claras y el Amor Oscuro

Siento que hoy soy yo la que tiene que responder a tus preguntas sin plantear. Puede que quieras saber si te quiero, si te pienso, o si tu de todo esto solo eres un pasatiempo. Te pienso más de lo que me gustaría, y de lo que dicen que es moralmente sano, pero soy insana por naturaleza, y tu vizio es de mi puzzle la primera pieza. Te quiero tanto que no se quererte mejor, así que te quiero mal, y te quiero egoistamente, porque te quiero para mi, pero ante todo te quiero para ti, por eso no estoy ahí. Se que soy compleja y otros 109 adjetivos que se te puedan pasar por la cabeza, pero esto soy yo. Y no tengo más disfraces en el fondo de mi armario, ni tengo más manías de las que has visto, ni tengo más defectos de los que te he enseñado. Solo soy un saco de sentimientos y kaos mezclados,,, en una mala coctelera.

Creo que lo que más quieres saber es si seguiré ahí cuando pase el tiempo. Mi respuesta es firme, mi respuesta es SI. Me da igual cuanto tiempo pase, ya no lo mido en meses, si no tal vez, en años, seguiré ahí. Hay algo dentro de mi que tiene tallado, o tatuado a fuego, tu nombre, mejor que los grafitis que hago en los árboles. No te voy a olvidar nunca, y "te voy a querer siempre". Aunque estar contigo sea 2 días y amarte una vida entera. No hay nada ni nadie que te pueda sacar de mi cabeza. Y el problema cuando digo nadie, es que en ese nadie me nombro a mi.

Hemos pasado por muchas cosas, soy adicta a estar en tu cuerda floja. En tu punto de mira, en el hueco que hay entre tu boca y tu risa. Adicta a ti. Enamorada de lo que eres. Loca por tus huesos y por sus huecos. Muerta de ganas de volverte a mirar. Y terriblemente asustada por si algún día no estás.

Como cuando te da por desaparecer antes que a mi. O a decirme que no, cuando yo digo si. A llevarme la contraria por vocación, a debatir conmigo que nadie te quiere como YO. Quiero que sepas que no me moriré sin intentarlo contigo, pero si así fuera, me reencarnare cerca tuyo para saldar mi deuda.

Me funciona mejor el corazón cuando lo tengo roto. Por eso te quiero mejor ahora, aunque no lo noto.

martes, 3 de diciembre de 2013

Metas Inalcanzables

Dijo que hoy era uno de esos días en los que andaría sin otra meta que mi norte. Pero hoy es, al fin y al cabo, solo uno de esos días. Uno de esos en los que cree que pasaría menos frío conmigo que de su armario cualquier abrigo. Uno en el cual nos abrazaríamos como si no hubiera mañana, porque los mañanas siempre huelen a despedida, y las despedidas están más que agotadas entre nosotras. Que lastima que siempre nos venzan 700 km cuando llegamos a estar cerca de la meta, y cerca de todo lo que quiero desde hace tanto tiempo que no se cuantificarlo. 

Porque a mi se me enredan los sentimientos entre sus piernas, y me quedo esperándola mirando mi puerta abierta. No confío en mi, pero a ella le tengo pavor, no quiero que nos rompamos, una vez más, el corazón. Aunque es cierto que es la adicción más grande que sigo teniendo. A veces fumo para intentar olvidarla, pero cuando su nombre rima con olvidar es imposible hacer otra cosa que no sea recordar. 

Y es que creo que, a veces, nos hablamos por adictas, es el corazón el único que lo dicta. Pero a veces es de siempre, es de que no quiero vivir sin que ella esté presente. 

Mi problema nunca has sido tu, mi problema es el sin ti. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cuando no me miras

Me puede el orgullo y me tira la lengua a decir cosas que duran menos que un fin de semana a tu lado. Aunque al pasar el tiempo reitero otras en mi corazón como quien trata de inventarse una nueva religión. No espero nada, no quiero nada de ti, ya no tengo aspiraciones ni pretensiones, ni trato de conquistarte una vez más con mis pasiones. 

Me duele el alma de pensarte y la cabeza de escribirte porque ya no se que decirte. Nunca se que hacer contigo. Pero si se lo que tu dices, y es que "Nunca vas a estar conmigo" y nunca es para siempre por desgracia. Y siempre es esa puerta que me dejo abierta por si algún día vuelves. 

No se discutir contigo, prefiero darte la razón hasta en tus mentiras a contradecirte cuando me miras. Que es ese jodido segundo en el que arrasas con tu huracán de sentimientos contradictorios y sonríes, pero nunca hablas. Será porque nunca vas a decir lo que quiero oír, o lo dices con la voz bajita porque así las mentiras duelen menos. 


No me gustan muchas cosas, aunque siempre justifico tu defecto con diez míos. Demasiado esquiva, este es el único sitio donde puedo hacer un monologo sin importarme el no recibir respuesta. Y aun así es mentira, porque yo siempre te espero,,, Donde menos tu lo esperas. 

Quería borrarte de toda mi vida, olvidarte para siempre o para un rato, no volver a estar a expensas de tus vizios, no buscarte nunca más en los espejos, en las calles de una ciudad en la que tatuaste tu nombre. Como lo hiciste en mi alma. Como lo hiciste en mi cama. Como lo haces cada vez que tu me llamas. 

Pero no puedo, no soy capaz, ni me apetece, ni me dan ganas de dejar la autodestrucción. Al menos, no de momento. Quien sabe si un día me estalle el corazón por no encontrarte, se me escape un suspiro para ir a buscarte, se me funda el cerebro por no ver tu luz o me deje los sentimientos creyendo que eres tu. O incluso me explote el cuerpo entero porque siento que sin tu amor me muero.      

"El dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe."

lunes, 18 de noviembre de 2013

Aunque nunca la entienda

Yo la quería, de esa manera que quieres tanto que al final quieres mal. Parece que no le basto, ni le fue suficiente, ni quería colgarse conmigo de uno de esos puentes. Nunca la he entendido, y dudo que algún día la entienda, pero siempre la he querido más de lo que ella piensa.

Ella, la que nunca hablaba, la que te hacía entender todo sin decir nada. Me hizo entender un día que estar sin hablarme es como una despedida pobre, que no volvería a cruzar su camino conmigo porque su cabeza piensa mucho más rápido de lo que late su corazón. Lo que ella no entendía es que era el motor de mis días, que me levantaba porque ella estaba presente de esa manera tan peculiar que tiene. Que parece que es todo para ti, que no puedes vivir, si no es con ella dando trescientos tumbos por tu cabeza. Quizá el error fue mio, por coger sus palabras al pie de la letra. Probablemente sea la única que es capaz de superar la velocidad de mis cambios de idea. Igual solo lo hizo por si acaso. Y por si acaso me dejo su ausencia en mi retazo. Lo hizo por valiente, o por cobarde, o por hacer las cosas bien o hacerlas antes. No se porque lo hizo porque no la entiendo, me dejo desolada a la suerte del cierzo. 

Y yo la quiero, es cierto, siempre la quiero en sus ausencias y aun más en sus visitas, porque nunca esta presente. Viene, te pregunta por tu vida, te dice que no la dejes que no sabe vivir sin ti, y luego se va. Como se va el reflejo de tu espejo mientras te das la vuelta, o cuando abres los ojos y solo ves oscuridad. Sabes que no puedes hacer nada para luchar contra ello, creo que ella pensaba que yo estaba de broma y entonces se puso seria. Lo que no sabía es que me jugaba el cuello y el corazón por apostar a su sabor. Creo recordar que sabía a cereza, o igual me lo invento porque es mi sabor favorito. Ella es mi sabor favorito.


Que si que te quiero, pero lo que no entiendes es que ya he perdido la cabeza y el corazón por ti como para perder el culo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Silencios Sin Respuesta

Será que el silencio es su especialidad, y lo de ser esquiva su arma secreta. Y puede que ella no quiera responder a mis preguntas porque a mi no me van a gustar sus respuestas. Me encuentro, una vez más, en el medio de su desconcierto y su huracán, ese que llega y se lleva todo en vez de luchar. Probablemente yo vea oscuro lo que ella muy negro, pero no entraré en su eterno debate sobre querernos. Siempre fui la bipolar y ella la que cambia de idea antes de que pueda reaccionar. No quiero sentirme así de desolada cada vez que le da por no mirarme y esquivarme. Una vez me dijo "Que mi felicidad no depende de nadie", pero mi felicidad pende del hilo de la distancia que hay entre mi boca y su ombligo. 

Ya no se quien es más complicada de las dos, si te ríes de mi cuando bajo la voz. Será que me enseñaron así, cuando me golpean me levanto y vuelvo a sonreír. Estaré ahí siempre para cuando quieras, para cuando te apetezca. Para cuando se te antoje o me necesites. Ya no se si como quieras o como nunca, o como siempre que te pienso y se me encoje el corazón para volverseme grande el amor. 

Lo que yo no sabía es que hoy por hoy cuesta más querernos que olvidarnos. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Incognita Sentimental

Cuando hablo de incógnitas me refiero a ti, esa incógnita que no se puede despejar, que no tiene solución dentro de mi ecuación, que me vuelve loca operando con el corazón. A veces eres todo desconcierto, por eso contigo nunca se cuando acierto. Tienes mi cabeza a tu disposición, te pienso más veces de las que creía yo. Vuelve a dolerme el estomago como siempre, como antes, como nunca me ha dolido tanto algo tuyo. Porque llega un momento en el día que rallo el aburrimiento y me rallo contigo, que pienso tanto en lo mismo que no tengo fuerzas para dejar de hacerlo. Paso mis limites físicos cuando te pienso, pues me es difícil controlar que no se me salga del pecho el corazón para irte a buscar. 

Oí muchos "te voy a querer siempre" en mi vida, aunque me creí pocos y se cumplió ninguno. Pero cuando tu dices "Te voy a querer toda la vida" se que es verdad, porque mi vida carece de sentido si no te pienso a mi lado, si no vivo contigo todo lo que no he vivido. 

Se que tengo más miedo que tu, y que tu tienes más miedo que nadie. No quiero prometer nada, pero prometo no irme. Nunca más, no sino es contigo de la mano para no hundirme. 




lunes, 28 de octubre de 2013

Sueños Recurrentes

Será que llevo un pleno al 5 de tanto soñarte. Me acuesto por las noches buscándote. Como el que reza antes de irse a dormir, yo antes de cerrar los ojos pienso en ti. Y puede que también rece por tenerte aquí a mi lado. Que no te vayas nunca mucho más lejos de lo que ya has estado. Maldigo tu ciudad, o los 700 kilómetros que nos pueden llegar a separar. Será que ya de por si las distancias cortas contigo me parecen un abismo. Los diez centímetros antes de que tu boca se acerque a la mía una eternidad. Te aseguro que no hay día en el que no te llegue a pensar. 

Se que tengo tres mil errores, que me equivoco más veces de las que acierto. Pero también que cuando acierto lo hago a lo grande. Será que soy como tu dijiste, buena, mala, realista y una loca. Y tu algo de lo que no me puedo -quiero- deshacer. Mi cáncer exclusivo, del 3 de Julio. Y tu amor mi metástasis particular. 

No me importa que todo esto acabe conmigo, que mi esencia se vea sumida por no encontrar el camino, siempre y cuando al final te encuentre una vez más.

lunes, 21 de octubre de 2013

Sin respuestas

Va por esas veces que ella habla más de la cuenta o calla demasiado. Y no me cuenta lo que piensa, ni lo que ha pasado. Ni me dice que me ha olvidado para luego no escribirme nunca. Y yo con la tortura de lo que significa pensarla tanto sin poder besarla. Se que ella no piensa en mi de la misma manera, que se acuerda de mi, tal vez, pero ya no me recuerda. No se si tiene la vista en el futuro o en el pasado, o ha estancado sus perspectivas en el fondo de mi vaso. Dije que no bebía, y fue una verdad a medias, a veces bebo y la olvido un rato, pero siempre que intento olvidarla sueño con ella, y al final es peor el remedio que la enfermedad. Me invade su recuerdo desde el pecho hasta la eternidad. Cuando la pienso no hay tiempo que valga. Ausencia de tiempo, ausencia de ti. Los inviernos más fríos desde que la conocí.

Ayer bebí y no le dije nada, tenía más miedo que ganas. Me asusta pensar que puedo decir algo por lo cual desaparezca. Medir mis palabras con regla, besar su frente y abrazarla fuerte. Solo quiero protegerla de lo que pueda hacer.

Y me he ido tantas veces que ya no se si me necesita o esta enganchada a mi presencia ausente. 

lunes, 14 de octubre de 2013

Mentiras a Deshoras

Ya ni siquiera escribo para decirle que vuelva, si no que no me imagino mi vida sin ella al borde de la cuerda. Especialista en tensiones y en hacer las cosas con los cojones. Me duele casi más veces el estomago que el corazón, dicen que es estrés yo se que es el no poder verla, se me cierra el cuerpo si ella no abre esa puerta. Y aquí me quedo con el corazón en un puño, latiendome la mano, buscándote dentro de cada pedazo. Ya no se hacer promesas desesperanzadoras, ni decir mentiras a deshoras, si pensar si yo me tiro tu no lloras. Porque no creo que ella quisiera ya tirarse conmigo,,, ni del borde de mi cama, ni del fondo de su abismo. Ni conocer mis secretos más íntimos, ni volver a confiar en mis intenciones, ni dejar de destrozar este par de corazones. Será que siempre quedan los pedazos de lo que pudo ser, y que esparzo cada uno de esos cachos por los poros de su piel. Aunque ya no me quiere, eso es cierto, y será una de las pocas cosas en las que acierto. Al menos ya nunca como antes. 

Te soñaré, a ver si algún día decides volver, y no volver de venir, sino volver de quedarte para siempre.

lunes, 7 de octubre de 2013

Orgullosa de cojones

Será que nos separan kilómetros de orgullo, y al otro lado solo quedan un par de egos desquiziados. Ya no creo que pueda intentar nada nunca, ni que vuelva para siempre, ni que nunca sea siempre si algún día tu vuelves. Porque se que no vendrás, ni yo daré ese paso para no ir hacia atrás.Puede que escribiera cartas por orgullo, despedidas por celos y que tengo más despecho dentro de mi pecho que en mi cuerpo entero. Pero una manda y la otra interpreta y así estamos. Yo con un "estoy dolida" y tu con un "como me puedes hacer esto". Y en vista del éxito el papel de mala se me da genial, como lo de autofragelarme o lo de no poderte olvidar. Pero que más da. No soy de fiar. Parece que si vuelvo tengo 2309 obstáculos que superar, y si lo hago mal porque lo hago mal, y si lo hago bien porque lo hago mal. Me dejaste en la estacada cuando las cosas se pusieron complicadas, pero lo entiendo, y lo veo justo, ojo por ojo ahora te cojo y luego te arrojo. 

Al final a veces estas y otras te vas,,,, y no se si cuando te vas es por mi o porque es el principio de un fin.

lunes, 30 de septiembre de 2013

TroZos

Escribo para olvidarte, pero alimento mi olvido
no consigo tenerte ni ser lo que yo he sido. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Promesas incumplidas

Te escribo porque eres mi musa. Más ni espero, ni quiero que me leas. Ni que tomes mis palabras al pie de la letra, porque se irán corriendo en cuanto intentes cogerlas. Dicho esto. Olvidame. Y al olvidarme tu yo podré escribirte siempre. Se que siempre te dejo la parte más difícil. Pero es la única manera que tengo de poder escribirte. Ya sabes,,, soy especialista en hacer las cosas con los pies y lo de ser coherente se me da peor que lo de no irme. Y ni siquiera hablo de irme, porque eso también se me da mal. Que me voy a medias, y por si acaso me dejo la calefacción puesta no vaya a ser que vuelva, y tu te hayas ido, esta vez de verdad, y tenga tanto frío que no me de el puto culo para pensar. 

Será que lo malo de mi amor y sus pezones es que siempre hay que calentarlos primero. Y dentro de mi pecho hace más frío que tres milenios de inviernos sin abrigo. 


Que de su trilogía siempre me quede con su boca. Y del resto, de eso de que su cabeza, o sus piernas perfectas, o la manera de mirar que tiene, me olvido siempre que me recreo en su manera de besar. Y aun me cuesta entender como puede ser tan difícil de olvidar. 

No me queda más memoria para intentar olvidarte.