Me puede el orgullo y me tira la lengua a decir cosas que duran menos que un fin de semana a tu lado. Aunque al pasar el tiempo reitero otras en mi corazón como quien trata de inventarse una nueva religión. No espero nada, no quiero nada de ti, ya no tengo aspiraciones ni pretensiones, ni trato de conquistarte una vez más con mis pasiones.
Me duele el alma de pensarte y la cabeza de escribirte porque ya no se que decirte. Nunca se que hacer contigo. Pero si se lo que tu dices, y es que "Nunca vas a estar conmigo" y nunca es para siempre por desgracia. Y siempre es esa puerta que me dejo abierta por si algún día vuelves.
No se discutir contigo, prefiero darte la razón hasta en tus mentiras a contradecirte cuando me miras. Que es ese jodido segundo en el que arrasas con tu huracán de sentimientos contradictorios y sonríes, pero nunca hablas. Será porque nunca vas a decir lo que quiero oír, o lo dices con la voz bajita porque así las mentiras duelen menos.
No me gustan muchas cosas, aunque siempre justifico tu defecto con diez míos. Demasiado esquiva, este es el único sitio donde puedo hacer un monologo sin importarme el no recibir respuesta. Y aun así es mentira, porque yo siempre te espero,,, Donde menos tu lo esperas.
Quería borrarte de toda mi vida, olvidarte para siempre o para un rato, no volver a estar a expensas de tus vizios, no buscarte nunca más en los espejos, en las calles de una ciudad en la que tatuaste tu nombre. Como lo hiciste en mi alma. Como lo hiciste en mi cama. Como lo haces cada vez que tu me llamas.
Pero no puedo, no soy capaz, ni me apetece, ni me dan ganas de dejar la autodestrucción. Al menos, no de momento. Quien sabe si un día me estalle el corazón por no encontrarte, se me escape un suspiro para ir a buscarte, se me funda el cerebro por no ver tu luz o me deje los sentimientos creyendo que eres tu. O incluso me explote el cuerpo entero porque siento que sin tu amor me muero.
"El dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe."
lunes, 25 de noviembre de 2013
lunes, 18 de noviembre de 2013
Aunque nunca la entienda
Yo la quería, de esa manera que quieres tanto que al final quieres mal. Parece que no le basto, ni le fue suficiente, ni quería colgarse conmigo de uno de esos puentes. Nunca la he entendido, y dudo que algún día la entienda, pero siempre la he querido más de lo que ella piensa.
Ella, la que nunca hablaba, la que te hacía entender todo sin decir nada. Me hizo entender un día que estar sin hablarme es como una despedida pobre, que no volvería a cruzar su camino conmigo porque su cabeza piensa mucho más rápido de lo que late su corazón. Lo que ella no entendía es que era el motor de mis días, que me levantaba porque ella estaba presente de esa manera tan peculiar que tiene. Que parece que es todo para ti, que no puedes vivir, si no es con ella dando trescientos tumbos por tu cabeza. Quizá el error fue mio, por coger sus palabras al pie de la letra. Probablemente sea la única que es capaz de superar la velocidad de mis cambios de idea. Igual solo lo hizo por si acaso. Y por si acaso me dejo su ausencia en mi retazo. Lo hizo por valiente, o por cobarde, o por hacer las cosas bien o hacerlas antes. No se porque lo hizo porque no la entiendo, me dejo desolada a la suerte del cierzo.
Y yo la quiero, es cierto, siempre la quiero en sus ausencias y aun más en sus visitas, porque nunca esta presente. Viene, te pregunta por tu vida, te dice que no la dejes que no sabe vivir sin ti, y luego se va. Como se va el reflejo de tu espejo mientras te das la vuelta, o cuando abres los ojos y solo ves oscuridad. Sabes que no puedes hacer nada para luchar contra ello, creo que ella pensaba que yo estaba de broma y entonces se puso seria. Lo que no sabía es que me jugaba el cuello y el corazón por apostar a su sabor. Creo recordar que sabía a cereza, o igual me lo invento porque es mi sabor favorito. Ella es mi sabor favorito.
Que si que te quiero, pero lo que no entiendes es que ya he perdido la cabeza y el corazón por ti como para perder el culo.
Ella, la que nunca hablaba, la que te hacía entender todo sin decir nada. Me hizo entender un día que estar sin hablarme es como una despedida pobre, que no volvería a cruzar su camino conmigo porque su cabeza piensa mucho más rápido de lo que late su corazón. Lo que ella no entendía es que era el motor de mis días, que me levantaba porque ella estaba presente de esa manera tan peculiar que tiene. Que parece que es todo para ti, que no puedes vivir, si no es con ella dando trescientos tumbos por tu cabeza. Quizá el error fue mio, por coger sus palabras al pie de la letra. Probablemente sea la única que es capaz de superar la velocidad de mis cambios de idea. Igual solo lo hizo por si acaso. Y por si acaso me dejo su ausencia en mi retazo. Lo hizo por valiente, o por cobarde, o por hacer las cosas bien o hacerlas antes. No se porque lo hizo porque no la entiendo, me dejo desolada a la suerte del cierzo.
Y yo la quiero, es cierto, siempre la quiero en sus ausencias y aun más en sus visitas, porque nunca esta presente. Viene, te pregunta por tu vida, te dice que no la dejes que no sabe vivir sin ti, y luego se va. Como se va el reflejo de tu espejo mientras te das la vuelta, o cuando abres los ojos y solo ves oscuridad. Sabes que no puedes hacer nada para luchar contra ello, creo que ella pensaba que yo estaba de broma y entonces se puso seria. Lo que no sabía es que me jugaba el cuello y el corazón por apostar a su sabor. Creo recordar que sabía a cereza, o igual me lo invento porque es mi sabor favorito. Ella es mi sabor favorito.
Que si que te quiero, pero lo que no entiendes es que ya he perdido la cabeza y el corazón por ti como para perder el culo.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Silencios Sin Respuesta
Será que el silencio es su especialidad, y lo de ser esquiva su arma secreta. Y puede que ella no quiera responder a mis preguntas porque a mi no me van a gustar sus respuestas. Me encuentro, una vez más, en el medio de su desconcierto y su huracán, ese que llega y se lleva todo en vez de luchar. Probablemente yo vea oscuro lo que ella muy negro, pero no entraré en su eterno debate sobre querernos. Siempre fui la bipolar y ella la que cambia de idea antes de que pueda reaccionar. No quiero sentirme así de desolada cada vez que le da por no mirarme y esquivarme. Una vez me dijo "Que mi felicidad no depende de nadie", pero mi felicidad pende del hilo de la distancia que hay entre mi boca y su ombligo.
Ya no se quien es más complicada de las dos, si te ríes de mi cuando bajo la voz. Será que me enseñaron así, cuando me golpean me levanto y vuelvo a sonreír. Estaré ahí siempre para cuando quieras, para cuando te apetezca. Para cuando se te antoje o me necesites. Ya no se si como quieras o como nunca, o como siempre que te pienso y se me encoje el corazón para volverseme grande el amor.
Lo que yo no sabía es que hoy por hoy cuesta más querernos que olvidarnos.
Ya no se quien es más complicada de las dos, si te ríes de mi cuando bajo la voz. Será que me enseñaron así, cuando me golpean me levanto y vuelvo a sonreír. Estaré ahí siempre para cuando quieras, para cuando te apetezca. Para cuando se te antoje o me necesites. Ya no se si como quieras o como nunca, o como siempre que te pienso y se me encoje el corazón para volverseme grande el amor.
Lo que yo no sabía es que hoy por hoy cuesta más querernos que olvidarnos.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Incognita Sentimental
Cuando hablo de incógnitas me refiero a ti, esa incógnita que no se puede despejar, que no tiene solución dentro de mi ecuación, que me vuelve loca operando con el corazón. A veces eres todo desconcierto, por eso contigo nunca se cuando acierto. Tienes mi cabeza a tu disposición, te pienso más veces de las que creía yo. Vuelve a dolerme el estomago como siempre, como antes, como nunca me ha dolido tanto algo tuyo. Porque llega un momento en el día que rallo el aburrimiento y me rallo contigo, que pienso tanto en lo mismo que no tengo fuerzas para dejar de hacerlo. Paso mis limites físicos cuando te pienso, pues me es difícil controlar que no se me salga del pecho el corazón para irte a buscar.
Oí muchos "te voy a querer siempre" en mi vida, aunque me creí pocos y se cumplió ninguno. Pero cuando tu dices "Te voy a querer toda la vida" se que es verdad, porque mi vida carece de sentido si no te pienso a mi lado, si no vivo contigo todo lo que no he vivido.
Se que tengo más miedo que tu, y que tu tienes más miedo que nadie. No quiero prometer nada, pero prometo no irme. Nunca más, no sino es contigo de la mano para no hundirme.
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