Ahora se que las luces que veía fundidas
brillan más que nunca cegándome la vista.
Es como naufragar sin un lucero
buscando la estrella perdida que me lleve hasta tu puerto.
Hay heridas que nos hacemos sin quererlo,
cicatrices que queremos dejarnos de recuerdo.
Las noches parecen un tornado,
donde soñar es la única opción de estar a tu lado.
Me pesan los momentos, más que los besos sobre tu cuerpo.
Hablas de curarme cuando tu me has roto,
Cuando has abandonado nuestra suerte en el fondo de un pozo,
Donde has quemado nuestro amor y ahogado nuestras fotos.
Y ahora me hablas de lucha antes que de abandono,
sin saber que una retirada también es una victoria para los dos.
Tantas veces en guerra por nosotros, por no saber diferenciar
el amor dentro de nuestros ojos.
Me perdí y al perderte a ti me encontré.
No he sido capaz de encontrarte una vez más,
solo para confesarte lo que nunca sabrás.
De piezas inconexas están llenas los corazones,
y no puedo conectar con el verdugo de mis emociones.
Hablas de curarme cuando tu has roto,
Cuando has abandonado nuestra suerte en el fondo de un pozo,
Donde has quemado nuestro amor y ahogado nuestras fotos.
sábado, 25 de abril de 2015
viernes, 17 de abril de 2015
De evolución y otros retrocesos
Hace una semana estaba en el mismo punto que estoy ahora mismo. Por eso siempre me han encantado los jueves, aunque me empeñara en lo tristes y difíciles que son los lunes. Tirada en una enorme cama de matrimonio que tengo para este cuerpo tan pequeño y este corazón tan solitario desde que no estás tú. Porque desde que no estás tú se ha fundido la caja musical que me hacía bailar al son de las luces de tu sonrisa. Se han apagado las farolas de la calle donde te cantaba con fuerza y sin vergüenza todas las canciones que a ti me recuerdan.
Joder, que me pesaban tus recuerdos como quien mata alguien y se queda con el cuerpo. Me dolían tus mordiscos como los de un perro rabioso que deja cicatrices con las magnitudes de un seísmo. Era como si yo fuera la que estaba muerta, sin tener en cuenta que había mundo detrás de tu puerta. Porque eso me diste, portazo y cuenta nueva, y yo que siempre fui de tachar antes de usar el tipex, intente hacer mejor letra sobre todo lo que ya habíamos manchado. Analice mis errores, antes que los tuyos, te perdone, y dejé de anclarme en el pasado. Y que todo lo que nos ha pasado nos sirva de lección para no borrarnos.
Por eso hace una semana lloraba, mientras hoy sonrío cuando veo el panorama.
Joder, que me pesaban tus recuerdos como quien mata alguien y se queda con el cuerpo. Me dolían tus mordiscos como los de un perro rabioso que deja cicatrices con las magnitudes de un seísmo. Era como si yo fuera la que estaba muerta, sin tener en cuenta que había mundo detrás de tu puerta. Porque eso me diste, portazo y cuenta nueva, y yo que siempre fui de tachar antes de usar el tipex, intente hacer mejor letra sobre todo lo que ya habíamos manchado. Analice mis errores, antes que los tuyos, te perdone, y dejé de anclarme en el pasado. Y que todo lo que nos ha pasado nos sirva de lección para no borrarnos.
Por eso hace una semana lloraba, mientras hoy sonrío cuando veo el panorama.
viernes, 10 de abril de 2015
Incodicionalmente le puede a la mente
A este blog lo llame Vazio Existencial porque sentía tu ausencia ligada a mi esencia; intente arrancarte de ella, arrancarme la pena, arrastrarme hasta tus venas, adormecer la agonía, ausentarme de tu día a día, tapar todos los malditos agujeros que había dejado en mi alma tu melancolía. Porque todo lo que tu hacías,,, a mi, me dolía. Me dolía el pecho de pensar en lo que hubiera sido tu vida junto a la mía. Te quería, te quería Laura, te quería para mi sin importarme nada más. Ni tu rutina, ni mi vida, ni tus manías, ni todos los errores que cometimos durante no se cuantos días.
Pero no sientas pena si algún día lees esto, porque ahora se que siempre te voy a querer. No es una cuestión de coces, ni de errores, ni de cuantas veces intentemos joderlo, no sería tan difícil sacarnos respectivamente de nuestras vidas,,, si no hubiera una parte de destino que nos ha unido. Yo ya me he cansado de luchar en batallas perdidas de antemano, lucha tu si puedes que yo ya lo he dejado. Si siempre vuelves o acabo volviendo es porque realmente mi vida es mejor cuando tu estas en ella. Siempre, y te juro que estás palabras se pueden quedar aquí como un contrato, igual que un tatuaje en mi puto tobillo grabado, siempre vas a poder contar conmigo. Siempre serás la persona que mejor he querido.
Nunca nadie podrá cambiar todo lo que he sentido por ti, ni todo el amor que nos hemos dado, todo el dolor que nos hemos causado, todas las noches que te he llorado, todos los días que he pensado en ti y no te he llamado, ni la parte de mi vida que te he dejado. Ni mi corazón destrozado, ni las penas que hemos arrastrado, ni la de sonrisas que nos hemos sacado. Nadie será capaz de matarme y darme vida a partes iguales, tanto, como lo has hecho tú.
Y es por esto, que cuando hablo de olvidarte es,,, de todas las mentiras que me puedo decir, la más grande. Nunca te voy a olvidar, y nunca vas a olvidarme. Pero ya no quiero algo más que lo que puedas darme. No puedo pretender saldar mi deuda eternamente, pero te diré que te quiero como no te ha querido nadie. También te diré, que hoy por hoy, me quiero como no me he querido nunca. Ahora si que no tengo pretensiones, ni expectativas, ni quiero que pase nada diferente de como es nuestra vida, ni que cambiemos planes, ni que nos colguemos en puentes en los que luego nos hundimos. Por eso estoy fuerte, por eso me da igual lo que pase de aquí en adelante. Aunque si que quiero mantenerte presente en mi presente.
Ya no quiero estar contigo, porque necesito estar conmigo. Te agradezco enormemente que formes parte de este camino. Y que todo lo que nos ha unido no nos separe jamas.
Pero no sientas pena si algún día lees esto, porque ahora se que siempre te voy a querer. No es una cuestión de coces, ni de errores, ni de cuantas veces intentemos joderlo, no sería tan difícil sacarnos respectivamente de nuestras vidas,,, si no hubiera una parte de destino que nos ha unido. Yo ya me he cansado de luchar en batallas perdidas de antemano, lucha tu si puedes que yo ya lo he dejado. Si siempre vuelves o acabo volviendo es porque realmente mi vida es mejor cuando tu estas en ella. Siempre, y te juro que estás palabras se pueden quedar aquí como un contrato, igual que un tatuaje en mi puto tobillo grabado, siempre vas a poder contar conmigo. Siempre serás la persona que mejor he querido.
Nunca nadie podrá cambiar todo lo que he sentido por ti, ni todo el amor que nos hemos dado, todo el dolor que nos hemos causado, todas las noches que te he llorado, todos los días que he pensado en ti y no te he llamado, ni la parte de mi vida que te he dejado. Ni mi corazón destrozado, ni las penas que hemos arrastrado, ni la de sonrisas que nos hemos sacado. Nadie será capaz de matarme y darme vida a partes iguales, tanto, como lo has hecho tú.
Y es por esto, que cuando hablo de olvidarte es,,, de todas las mentiras que me puedo decir, la más grande. Nunca te voy a olvidar, y nunca vas a olvidarme. Pero ya no quiero algo más que lo que puedas darme. No puedo pretender saldar mi deuda eternamente, pero te diré que te quiero como no te ha querido nadie. También te diré, que hoy por hoy, me quiero como no me he querido nunca. Ahora si que no tengo pretensiones, ni expectativas, ni quiero que pase nada diferente de como es nuestra vida, ni que cambiemos planes, ni que nos colguemos en puentes en los que luego nos hundimos. Por eso estoy fuerte, por eso me da igual lo que pase de aquí en adelante. Aunque si que quiero mantenerte presente en mi presente.
Ya no quiero estar contigo, porque necesito estar conmigo. Te agradezco enormemente que formes parte de este camino. Y que todo lo que nos ha unido no nos separe jamas.
miércoles, 18 de marzo de 2015
A la tercera soy vencida
Lo siento,
pero sigo pensando que te mereces una despedida en condiciones. No puedo volver
a escribirte porque algo dentro de mí se ha muerto. Me negué a seguir
recreándome en nuestros recuerdos, te baje del altar en el que te tuve
demasiado tiempo, borre todo lo que tuviera que ver contigo, deje de lado la
autodestrucción de buscarte sin encontrarte, y ahora, por fin, he abierto los
ojos que me dedicaba a cerrar ante tus excusas. Me siento libre del poder que
yo te daba, me siento reina y no tu esclava.
La última
vez que te vi te leí la cartilla, pero con los dientes cerrados y la boca
callada. Creo que fue nuestra última vez de todo o nada. La mejor opción es
arriesgar y tener en cuenta que "a veces perdiendo también se gana".
Sé que te perdí desde el minuto uno en que me fui, y que todo lo que hemos
intentado era tirar de un hilo que estaba atado.
He saldado
mi cuenta, a destiempo y con los intereses de la culpa creciendo
exponencialmente. He sentido el mismo dolor que algunas veces te cause, me has
devuelto cada situación por la que alguna vez sufriste. Y si te soy sincera, me
parece justo. Pero hoy te aseguro que nunca más podrás hacerme daño. Tú me la
has dado con creces mientras yo he crecido y hoy por hoy estoy tan lejos de tu
alcance como alguna vez yo lo estuve de tu abismo.
Ya no hay
despecho, no hay dolor, ni rencor, ni rabia, ni culpa, ni siquiera recuerdos
recurrentes, ni discursos elocuentes, ya no hay puentes, ni planes por las
tardes. No hay nada, porque tu decidiste unilateralmente romper el equipo
por el que una vez juraste luchar. Y si yo en su día perdí mi palabra tu ahora
lo has perdido todo.
Esto me lo
hice mientras pensaba:
- Por ti
mientras duelas y por mi cuando dejes de doler.
Y ahora es
mío.
Y aunque
hoy pase página y cierre el libro olvidarte será siempre lo más difícil que he
hecho.
PD: Y como
una carta sin posdata no está entera... Te digo: Para lo que necesites, pero
nunca para lo mismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)