miércoles, 18 de marzo de 2015

A la tercera soy vencida

Lo siento, pero sigo pensando que te mereces una despedida en condiciones. No puedo volver a escribirte porque algo dentro de mí se ha muerto. Me negué a seguir recreándome en nuestros recuerdos, te baje del altar en el que te tuve demasiado tiempo, borre todo lo que tuviera que ver contigo, deje de lado la autodestrucción de buscarte sin encontrarte, y ahora, por fin, he abierto los ojos que me dedicaba a cerrar ante tus excusas. Me siento libre del poder que yo te daba, me siento reina y no tu esclava. 

La última vez que te vi te leí la cartilla, pero con los dientes cerrados y la boca callada. Creo que fue nuestra última vez de todo o nada. La mejor opción es arriesgar y tener en cuenta que "a veces perdiendo también se gana". Sé que te perdí desde el minuto uno en que me fui, y que todo lo que hemos intentado era tirar de un hilo que estaba atado. 
He saldado mi cuenta, a destiempo y con los intereses de la culpa creciendo exponencialmente. He sentido el mismo dolor que algunas veces te cause, me has devuelto cada situación por la que alguna vez sufriste. Y si te soy sincera, me parece justo. Pero hoy te aseguro que nunca más podrás hacerme daño. Tú me la has dado con creces mientras yo he crecido y hoy por hoy estoy tan lejos de tu alcance como alguna vez yo lo estuve de tu abismo. 


Ya no hay despecho, no hay dolor, ni rencor, ni rabia, ni culpa, ni siquiera recuerdos recurrentes, ni discursos elocuentes, ya no hay puentes, ni planes por las tardes. No hay nada, porque tu decidiste unilateralmente  romper el equipo por el que una vez juraste luchar. Y si yo en su día perdí mi palabra tu ahora lo has perdido todo. 
  




Esto me lo hice mientras pensaba: 
- Por ti mientras duelas y por mi cuando dejes de doler. 
                                             Y ahora es mío. 





Y aunque hoy pase página y cierre el libro olvidarte será siempre lo más difícil que he hecho. 

 PD: Y como una carta sin posdata no está entera... Te digo: Para lo que necesites, pero nunca para lo mismo.