Te escribo porque eres mi musa. Más ni espero, ni quiero que me leas. Ni que tomes mis palabras al pie de la letra, porque se irán corriendo en cuanto intentes cogerlas. Dicho esto. Olvidame. Y al olvidarme tu yo podré escribirte siempre. Se que siempre te dejo la parte más difícil. Pero es la única manera que tengo de poder escribirte. Ya sabes,,, soy especialista en hacer las cosas con los pies y lo de ser coherente se me da peor que lo de no irme. Y ni siquiera hablo de irme, porque eso también se me da mal. Que me voy a medias, y por si acaso me dejo la calefacción puesta no vaya a ser que vuelva, y tu te hayas ido, esta vez de verdad, y tenga tanto frío que no me de el puto culo para pensar.
Será que lo malo de mi amor y sus pezones es que siempre hay que calentarlos primero. Y dentro de mi pecho hace más frío que tres milenios de inviernos sin abrigo.
Que de su trilogía siempre me quede con su boca. Y del resto, de eso de que su cabeza, o sus piernas perfectas, o la manera de mirar que tiene, me olvido siempre que me recreo en su manera de besar. Y aun me cuesta entender como puede ser tan difícil de olvidar.
No me queda más memoria para intentar olvidarte.
Escribes muy lindo niña, "que del verbo olvidar lo mas difícil de aprender es querer olvidar"
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