viernes, 17 de abril de 2015

De evolución y otros retrocesos

Hace una semana estaba en el mismo punto que estoy ahora mismo. Por eso siempre me han encantado los jueves, aunque me empeñara en lo tristes y difíciles que son los lunes. Tirada en una enorme cama de matrimonio que tengo para este cuerpo tan pequeño y este corazón tan solitario desde que no estás tú. Porque desde que no estás tú se ha fundido la caja musical que me hacía bailar al son de las luces de tu sonrisa. Se han apagado las farolas de la calle donde te cantaba con fuerza y sin vergüenza todas las canciones que a ti me recuerdan. 

Joder, que me pesaban tus recuerdos como quien mata alguien y se queda con el cuerpo. Me dolían tus mordiscos como los de un perro rabioso que deja cicatrices con las magnitudes de un seísmo. Era como si yo fuera la que estaba muerta, sin tener en cuenta que había mundo detrás de tu puerta. Porque eso me diste, portazo y cuenta nueva, y yo que siempre fui de tachar antes de usar el tipex, intente hacer mejor letra sobre todo lo que ya habíamos manchado. Analice mis errores, antes que los tuyos, te perdone, y dejé de anclarme en el pasado. Y que todo lo que nos ha pasado nos sirva de lección para no borrarnos.

Por eso hace una semana lloraba, mientras hoy sonrío cuando veo el panorama. 

1 comentario:

  1. Gracias por estar cnmg siempre en mis peores momentos.No tengo nada q me parezca suficiente para agradecerte todo lo q haces por mi.Cuando todo me parece negro, apareces y me dibujas La Vie en Rose.Por eso no me queda otra opción que quererte para siempre.

    ResponderEliminar